viernes, 17 de noviembre de 2017

Diario de vida

El pasado mes de abril recibí una llamada que me hizo mucha ilusión. A través de mi querida amiga Carla de Pulseras Rosas contactaron conmigo para participar en un precioso e ilusionante proyecto de la Fundación Sandra Ibarra. Me contaron algo por teléfono y me dijeron el día y la hora en que podríamos vernos, y desde el primer momento dije que sí, pues si mi paso por la enfermedad puede ayudar a alguien en algo, hay que aprovecharlo. Y así, hacemos bueno algo tan malo.

Me surgieron muchas dudas en los días anteriores a nuestra cita, y es que, como algunos sabéis, desde enero estoy viviendo la peor tragedia que podría imaginar, y es vivir sin mi madre, mi joven, sana, y preciosa madre!. Con tanta pena me sentía incapaz de dar un mensaje positivo, pues muchas veces pensaba que no tenía que haberme curado y así no habría tenido que vivir sin ella...si si, ya sé que estaréis diciendo que cuánto  egoísmo y cuánta brutalidad en mis palabras, pero cuando se está mal, cuando se sufre tanto, no se es capaz de pensar con claridad. 

Total, que llegó el día, y allí me planté. Rezando para que no me entrase una tremenda llorera y no fuese capaz de contar que sí se puede y que por lo menos hay que intentarlo. Pero entonces la vida volvió a sorprenderme, y me puso delante a una serie de persona maravillosas, esos ángeles de los que la enfermedad me ha traído. Y entonces conocí a Yolanda, con la que sólo había hablado antes por teléfono, y a Angi, que me maquilló haciendome reír y dándome cariño y confianza, a Rubén, que con sus preguntas y su sonrisa me hacía estar como en casa allí delante de la cámara, haciéndome estar cómoda y emocionándose con mi historia...y a todos los demás...pero sobre todo, aquella tarde conocí a Sandra Ibarra. Cuánta luz! Cuanta belleza!. Supongo que la mayoría de la gente la conoce como yo, por la televisión o las redes, pero cuando estás delante de ella y te abraza, y te habla con esa dulzura, y esa sonrisa, te das cuenta de que tienes delante a una mujer muy grande, que ha pasado muchas cosas malas, pero que ha sabido convertirlas en buenas sobre todo para los demás. Me hizo sentirme orgullosa de ser una mujer. La charla con ella de aquella tarde es uno de los momentos buenos que ha tenido este trágico y duro 2017 que después de aquello aún me deparaba llorar un poco más si cabe...

Tratando de superar, o más bien, aceptar, que mi madre no está a mi lado, al menos físicamente, la vida me quita a mi otra madre, a mi Tía, otro de mis pilares en la vida. Fuerza, belleza, ejemplo...la hermana mayor de mi madre que en los últimos 3 años me ha enseñado la peor cara del cáncer, la que se vive cuando hay metástasis y pocas esperanzas de acabar con él, pero a la que se ha enfrentado con todas sus ganas y diciéndole que no quería irse y que no iba a poder con ella...hasta el final, que llegó en agosto. Qué duro, qué injusto...cuánto  me ha reconfortado su abrazo y su sonrisa en los 8 meses que pasamos sin mamá. Pero no pudo ser...el cáncer también mata. 

Y así terminó mi verano y comenzó un duro otoño que me hizo caer en la más oscuras de las tinieblas...no sé si eso es estar deprimida, pero se debe parecer mucho. Y la esperanza se pierde, y la ilusió también, y viene el miedo, y sólo esperas cosas malas porque sabes que van a llegar...hasta que los que te quieren se ponen serios contigo y tienes que pedir ayuda...y empezar a remontar, por tí, y por ellos.

Y en pleno remonte, llega esto, de nuevo Sandra Ibarra y su Diario de vida, que es un poco mío y de todos los que hemos participado. Y de nuevo vuelve la ilusión, y la sonrisa, y leo las otras historias y me emociono, y me digo que sí se puede, que hay que luchar y que hay que vivir, vivir con ganas y con fuerzas, demostrar que estamos llenos de vida, por nosotros, por los que tendrán que pasarlo, y por los que no están, pero que nos han dejado un gran  ejemplo de ganas y de fuerzas.

Con mucha ilusión recibí ayer mi ejemplar, y las chicas de la librería me reconocieron en la foto de portada, y me dieron la enhorabuena por vivir. Qué cosa más bonita, y que poco sabemos sentirnos afortunados por lo más grande y más básico que te tenemos, la vida. 

Os animo a todos a colaborar con nosotros y comprar el libro, es un precioso regalo para las fiestas que llegan en breve. Y podréis emocionaros con las preciosas historias que hay en él y llenaros de esperanza ante la enfermedad y ante La vida en general. Cuando lo tengáis en las manos vais a sentir el cariño que de él se desprende!.

sábado, 25 de marzo de 2017

Tal día como hoy...

Hace 4 años era lunes santo, día de primavera medio lluvioso, como hoy, mi hermana estaba embarazada de casi 6 meses, y así y todo fue a la primera que llamé para contarle lo que ponía en aquel papel, para que nos acompañara al médico a que nos explicara el alcance de aquello que parecía tan malo. Con el tiempo he pensado muchas veces en el peligro de darle un susto y un disgusto así a una embarazada ...pero en ese momento lo tuve claro, quería que estuviera allí con nosotros.

Ese día todo cambió para mí y para mi familia. Y pensamos que era lo peor que nos podía pasar...hasta que llegó "ese día" en que tuvimos que despedirnos de mamá sin previo aviso. Que sorbo tan amargo y tan de repente, como canta Antonio Carmona.

Este año celebro esta prórroga con un dolor muy intenso, y con mucha incomprensión, pero a pesar de que la vida sea tan dura, y no respete ni los momentos tan maravillosos que estábamos viviendo con mi madre, y decida llevársela justo ahí, no quería dejar de darle ánimos a aquellas que están con cáncer de mama o empiezan ahora. Ella siempre decía que el 25 de marzo habría que celebrarlo siempre, para recordar que ya había pasado aquel del 2013 que fue tan duro. Hoy no entiendo tanto llanto y tanto sufrimiento que pasamos, cuando la vida nos guardaba algo peor...pero bueno, la vida no está para entenderla. Es así de duro.

Tres chicas cercanas a mí han empezado en estos días...y sólo puedo deciros que asusta mucho, pero que el porcentaje de supervivencia es muy alto. A mí me impactaba leer y escuchar lo del "porcentaje de supervivencia a 5 años"...me parecía tan poco! Pero esos son los parámetros en los que se expresan los médicos. En mi caso, en el Her2 positivo, y gracias a los últimos avances médicos, era casi del 80%. Pues mirar, aquí estoy ya en el cuarto año, ya sólo me queda uno para ser parte de ese porcentaje. Y vosotras tenéis que pensar que también lo seréis!

Me cuesta mucho ver el lado bueno de las cosas en este momento, así que me cuesta transmitir ilusión y esperanza con mis palabras, otro día seré capaz de más...pero me conformo con deciros que en la mayoría de los casos es una racha mala, que cambia los cimientos de tu vida y la de los que te rodean, pero que se pasa. Yo tuve mucho amor alrededor y eso lo hizo todo más fácil. Así que rodearos de los que más os quieren, dejaros mimar, cuidaros, y centraros en pasar esos días pasito a pasito. No agobiaros ni perdáis la paciencia. Cuando os deis cuenta habrán pasado 4 años como en mi caso y tendréis otras cosas en la cabeza, buenas y malas.

A mí el cáncer de mama me dio dos años muy duros, pero llenos de amor, y luego me dio casi dos años maravillosos en los que celebrábamos todo! Y en esas estábamos cuando mi madre se nos fue. Quizás hacen falta cosas malas para ver tan claro las buenas...no lo sé...Ahora en esta frenada brusca y en seco de la vida vuelvo a intentar "juntar" los pedazos para encontrar un sentido a todo esto.

Mucho ánimo y mucha fuerza chicas. En breve podré decirlo con más convicción, porque sé que todo esto lo aceptaré y seré capaz de vivir el resto de mi "prórroga" con la fuerza y la ilusión de hace unos meses. Tengo a mis espaldas casi 40 años de amor del bueno, y eso ayuda mucho.

Besos y gracias por los mensajes de ánimos y por echarme de menos.

martes, 14 de febrero de 2017

La vida no es justa


Qué obviedad, no he descubierto América precisamente con el título de hoy, pero es que es algo que creemos que sabemos, pero que en el fondo no nos creemos. Y hay que tenerlo claro para ser feliz, para ser más feliz, o para ser un poquito feliz, cada uno en el grado que pueda.

Hay demasiadas frases por las redes sociales, los libros, los anuncios, incluso te las puedes encontrar en cualquier pared o en la puerta del baño de un bar, donde te dicen que tendrás lo que mereces, que cada uno consigue lo que busca, según su esfuerzo, que la vida lo pone a cada uno en su sitio...que el malo pierde y se arrepiente y que el bueno siempre gana...pero no, eso en absoluto es así.

He tenido la "oportunidad" de vivir dos finales similares pero muy distintos, y con solo 15 años de diferencia. Mi padre con 54, mi madre con 60. Mi padre estresado, agobiado, con mil frentes abiertos y muchas conversaciones pendientes...ella tranquila, feliz, disfrutona, con todo en orden...y en ambos casos la conclusión es la misma, hay un día que te vas, y todo lo que tuvieras pendiente bueno o malo, se queda aquí. Es todo muy contradictorio aún para mí. Me cuesta poner las ideas en orden, y a veces agradezco no conocer a mis padres enfermos...y a veces eso no me sirve de nada...Se han ido en toda su plenitud, y los dos de repente, por tanto el recuerdo es vivo, fuerte, de personas sanas...solo que un día de pronto se quedaron "dormidos". Dicen que ese debe ser mi consuelo...dicen y dicen...y dicen tantas cosas...

Perder a tu padre tan joven, tener cáncer a los 35 años, perder los dos pechos, no saber si después de 9 años deseándolo y mucha químio por medio podrás ser madre a punto de cumplir los 40, y de pronto perder a tu madre cuando acaba de cumplir 60 años y está sana como una pera, te hace pensar muchas cosas, te hace hacerte muchas preguntas, pero sobre todo te hace caer en la cuenta de que la vida no es justa en absoluto. La vida ES. Y punto.

Fuimos fuertes durante mis dos años de tratamiento, nunca dijimos por qué a mí, nunca maldijimos, no nos comparamos con otras familias que tienen vidas "normales", y cuando estamos celebrando la vida, la VIDA se va. Hombre...un poco de cabreo es inevitable. Un poco de "esto es injusto" creo que es comprensible...pero lo cierto es que no sirve para nada.

Hay que seguir. Lo sé. Quiero seguir. Eso aún no lo tengo tan claro. No queda otra que seguir. Pues si, esa es la única verdad. No nos vamos cuando queremos...así que tendré que acostumbrarme a vivir con esta terrible realidad. De momento solo "sobrevivo"...La madre más joven...y ya no está. Incomprensible.

Aprenderé a sentirla de otra manera, pero el dolor físico ahora mismo es inevitable. No teníamos cuentas pendientes, ella se encargaba de dejar cerrado cada día, "un beso" "hasta mañana si Dios quiere" "te quiero mucho hija mía, que descanses" ...eso nunca nos faltaba...así que todo estaba en su sitio. Pero duele. Duele mucho.

Ahora no hay consuelo. Quiero que lo entendáis. Nada de lo que me digáis puede calmar este dolor que además creo que hay que pasar. Nadie puede evitármelo. Pero agradezco el cariño y los intentos...

Estoy leyendo mucho sobre dónde está ahora ella...es imposible que ese corazón tan inmenso no esté en otra dimensión, tiene que haber algo, algún sitio donde se almacene todo ese amor que se ha llevado, porque era mucho. Y esas lecturas me ayudan, algunas son religiosas y otras no, pero me ayudan, porque me hacen entender que me espera en otro lado.

Bueno...pensamientos y sentimientos en el peor momento de mi vida...y solo una conclusión, no busquéis justicia. Hay que vivir, disfrutar, quererse y tratar de no hacer daño a nadie, y al que no te quiera dejarlo pasar, vivir sin rencor, y con los que tienes a tu alrededor ser lo más feliz posible cada día. Todos los días. Hasta que nos toque irnos.

Gracias por los mensajes y por el apoyo.

sábado, 14 de enero de 2017

Más difícil todavía...

Nadie dijo que la vida sería fácil, lo que no sabíamos es lo difícil que podría llegar a ser. El día 3 de enero mi madre nos dejó para siempre...o se fue a la habitación de al lado, como dice San Agustín. La pena, el dolor y la incredulidad son ahora mismo indescriptibles. 

Escribiré mucho sobre ella, eso os lo aseguro, pero ahora no puedo. Así que os dejo la carta que leímos en su funeral, que muchos me la habéis pedido. Gracias por el cariño y el apoyo. A por un 2017 más difícil todavía...

"Querida mamá, nos encantaría contarte todo lo que está pasando en estos días tan difíciles. Nos gustaría contártelo en persona, tocarte, verte físicamente, pero ya que eso no es posible vamos a aprovechar unos minutitos para decírtelo desde aquí, acompañados de tanta gente que te quiere. 

Hace una semana te dijimos adiós para siempre, y lo cierto es que aún no podemos creerlo, parece una broma, una pesadilla, o una ausencia temporal. Aunque sabemos que desgraciadamente no es así. Y te dijimos adiós después de que nos dedicaras unas navidades de ensueño, después de días de mucha risa y mucho amor. Después de unos días de disfrutarte al máximo y llenarnos más aún de tí. Y de que te fueras en un segundo, sin avisar, sin hacer ruido. 

Desde la enorme pena que supone no tenerte a nuestro lado, queremos dcecirte solamente una palabra. Y esa palabra es Gracias. Gracias por tanto. Gracias por tu sonrisa perenne, por tu risa y por tu carcajada fácil. Gracias por tu tiempo, ese tiempo que nos has dedicado en exclusiva, olvidándote de tí misma, ese tiempo dedicado a intentar criar a cuatro hijos que ante todo, y sobre todo, fueran felices. Gracias por crear esta bonita familia tan unida, en los momentos buenos y en los no tan buenos. 

Gracias por tus besos, por enseñarnos a llegar y darnos un beso, y por nunca nunca olvidarnos del beso de despedida. Gracias por tus cuidados, que en algunos momentos nos han hecho tanta falta. Gracias por ser amiga, por escuchar cada historia, cada anécdota, con toda tu atención, por saber el nombre de todos nuestros amigos, de nuestros conocidos, de nuestros compañeros de trabajo, por no olvidar nunca una fecha...por abrir tu casa a todo el que viniese con nosotros...por ser nuestro comodín. Ese comodín que se usa siempre que se quiere y con total libertad. Gracias por enseñarnos a amar, a perdonar, por enseñarnos que el rencor solo le hace daño al que lo tiene, y por solucionar situaciones que parecían imposibles con un abrazo o una sonrisa. Gracias por enseñarnos la intensidad de los sentimientos, de las alegrías y las penas, así, sin filtros. Gracias Por ser toda verdad. 

Si hubiésemos tenido que elegir madre, te puedo asegurar que siempre te hubiéramos elegido a ti. 

Estos días, con tanto cariño que estamos recibiendo, lo único que podemos confirmar en cada momento es lo maravillosa que has sido, y la cantidad de amor que has dejado aquí. Estamos llenos de ti, llenos de tu amor, y te puedo asegurar que el tiempo que nos quede, en el que te vamos a echar tanto de menos, vamos a tratar de reflejar todo eso que tú nos has inculcado y nos has transmitido. 

Aún desde el dolor más intenso, sólo podemos decirte gracias, y decirte que hemos sido muy afortunados. Sólo nos queda la pena de no tener más de eso que tú nos has dado, queremos más de ti, más de lo mismo. 

Espéranos allá donde estés, que seguro que ya estás haciendo reír a más de uno, y mándanos fuerza, que nos va a hacer falta. Te queremos con todo nuestro corazón. Hasta pronto mami."

lunes, 2 de enero de 2017

Bienvenido 2017!

Me basta con mirar atrás para coger fuerzas, para darme cuenta de que lo más importante es tener salud, que con lo demás y por lo demás, podemos luchar siempre que tengamos salud! 

El 2016 ha sido durillo, inesperadamente durillo, pero ya ha pasado, y ahora tenemos un año nuevo por delante para llenarlo de cosas bonitas y que nos encanten! 

Os deseo a tod@s los que me leéis que tengáis un año maravilloso, lleno de risas, de abrazos y de momentos de emoción, y sobre todo, que no esperéis a que alguien esté enfermo para demostrarle que lo queréis, para disfrutarlo, para estar juntos...desgraciadamente no aprendemos que aquí no estamos para siempre! Vamos a querernos siempre y a intentar dar felicidad a los que tenenos alrededor, por lo menos a intentarlo! 

Bienvenido 2017, te estábamos esperando con muchas ganas! 

martes, 18 de octubre de 2016

19 de octubre. Día Mundial del Cáncer de Mama


Este mes de octubre he tenido la oportunidad de vivir de cerca muchos de los actos que se celebran con ocasión del Día Mundial del Cáncer de Mama. A las cosas malas hay que buscarle lo bueno, y un susto en mi proceso de recuperación ha hecho que esté de baja en el trabajo y por tanto tenga más de una mañana libre...

Y en esos actos, la mayoría en el Hospital, he aprendido muchas cosas de la vida, digamos que me he hecho otro Master en vivir. Acercarme a tantas mujeres que han pasado por la experiencia del cáncer de mama, o algunas de ellas que aún lo están viviendo, o lo están pasando por segunda vez, me ha enseñado una cosa que creo que no se debe de olvidar, creo que ya en alguna ocasión he escrito sobre ello, me ha enseñado sobre la humildad. ¡Qué difícil es ser humilde! Cuántas veces pensamos eso de "a mí no me pasa", yo estoy por encima de eso...y no, la vida nos iguala a todas en estos temas. No hay unas más que otras, las edades, las circunstancias personales, da igual, ahí sólo somos mujeres, mastectomizadas la mayoría, con esa herida que se lleva en el cuerpo, pero sobre todo se lleva en el corazón, con los mismos problemas y las mismas preocupaciones, y las mismas penas.

En una de las ponencias que hubo en el Foro sobre el cáncer de mama celebrado la pasada semana en el Virgen del Rocío de Sevilla, una chica, que además era religiosa, habló de su cáncer de mama con metástasis en los huesos, y además de alucinarme el testimonio de vida que dio, me sacó la lagrimita cuando le preguntaron que si tenía miedo, y ella dijo que no, que no tenía miedo, que lo que tenía era pena, pena por estar enferma...y me di cuenta que muchas veces es eso, tenemos pena. Nos quieren ayudar y no saben cómo, los amigos, la familia, pero poco pueden hacer...porque esa pena hay que pasarla.

Pero además de esa pena, y de la rabia que da el pasar por esta enfermedad y vivir con algunas de sus secuelas, este mes de octubre me está enseñando otra cosa, me está enseñando que hay que aceptar. Cuesta mucho. Luchamos, nos revelamos, le ponemos plazos a todo esto, al menos yo, a veces me veo que estoy ahí, pero que en breve no volveré a tener relación con ese Oncomundo...y de pronto, la vida de nuevo me pone ahí. Y lo único que puedes hacer es aceptar. Qué difícil es aceptar que tú tienes unos planes, y la vida tiene otros para ti. Y seguir sonriendo. Aceptar y soltar...dejar fluir. Entregarse a los acotencimientos cuando vemos que resistirnos es absurdo, y no nos sirve para nada.

Y por supuesto, este último mes he vuelto a descubrir que hay Gente Excelente. Si, con mayúsculas. Se salen de lo normal. Están hechas de otra pasta. No hay que pasar por una enfermedad para demostrar que alguien es excelente, pero desgraciadamente es el momento en el que algunas mujeres brillan por encima de las demás. Cuántas de ellas trabajan, tienen hijos, y están allí, ayudando, colaborando, preocupándose por las demás porque pueden ayudarles con su experiencia...compartiendo. Como dice la doctora Ana Casas, que importante es compartir. Todo es mejor y menos duro cuando se comparte. Estos días a mí me han vuelto a dejar chiquitita esos monstruos de mujeres que se levantan todos los días y se ponen sus pañuelos o sus pelucas, o tienen los brazos hinchados por el linfedema, o tienen dolores por los tratamientos hormonales, o sufren porque aun no pueden reconstruirlas, o porque tienen metástasis y saben que no se van a curar, que van a cronificarles el cáncer ...y sonríen, ayudan, trabajan, se encargan de hijos, o padres mayores, mantienen su vida a pesar de todo eso. Definitivamente, y me da igual al que no le guste, y yo misma en algún momento me molesté porque me lo dijeran, pero son auténticas heroinas! Si cada uno se levanta con 10 preocupaciones cada día, ellas se levantan con 100. Que ejemplo de personas! Siempre les doy la enhorabuena, no me sale otra palabra. Y aunque me digan que no son ningunas campeonas porque hacen sólo lo que tienen que hacer y lo que la vida les ha obligado a hacer, yo les digo que no es cierto, que aquí la clave está en la forma de llevarlo, de aceptarlo, de afrontarlo. De cómo cada una se levanta cada mañana con esa mochila que pesa mucho más de lo normal, y son capaces de enfrentarse a todo. Mi admiración total para ellas.

Humildad, aceptación y admiración.

En cuanto a mí, contaros que una mastitis me llevó el pasado 1 de septiembre a urgencias. El pecho hinchado y rojo y mucha fiebre. El diagnóstico ya me dejó impactada, primero porque lo que tengo debajo de la piel es silicona, por tanto lo de "mastitis" me parecía un tanto complicado, y segundo porque era en el mismo sitio, la parte superior del pecho izquierdo, y de la misma forma que comenzó a dar la cara el cáncer en mi cuerpo en marzo de 2013. Ecografías de mamas, de abdomen, radiografías de tórax, resonancia magnética con contraste (mi temido tubo), paf, biopsia...Oncologia, cirujano de mama, cirujano plástico....toda la maquinaria activada de nuevo. Todo porque en esto del cáncer, como me dijo mi oncólogo, hay que ser cautos. Un susto con todas la de la ley. Un susto que además me ha parado planes de vida muy muy importantes para mí...y que me han sentado especialmente mal psicológicamente. Pero que no he tenido más remedio que aceptar.

Hoy tengo todos los resultados de esas pruebas y afortunadamente de ninguna se concluye que haya vuelto el cáncer a mi vida y al mismo sitio, pero tampoco sabemos muy bien qué ha provocado esa inflamación dolorosa que aún no se ha quitado. Yo pensé que se me había roto la prótesis o algo así y llamé corriendo a mi cirujano plástico, me veía como Ana Obregón en el avión que dicen que se le explotó una...aunque luego han dicho que fue un bulo pero en su día lo comentaba toda España. Pues eso creía yo. Pero no, la prótesis está intacta, puede que esté dando problemas pero no está rota. Y en esas estamos.

Este mes de octubre, lo vivo otra vez bien cerca del mundo "rosa", que hace visible a todos lo dura que es esta enfermedad, pero que a pesar de las críticas por tanto empalague de lazos y de color rosa, hay que decir que gracias a tanta movilización, tanta investigación y también a tanta solidaridad, cada día se cura en más casos. Yo el mensaje que quiero dar a todas las que estén en este oncomundo, es que es difícil, pero no imposible, y esa es la buena noticia. Me quedo con todo lo positivo que he oído estos días, de avances, de investigación, de mejora de la calidad de vida, de unión, de fuerza. Y me quedo con la sonrisa y el abrazo de todas esas mujeres que he tenido tan cerca estos días. Gracias!

lunes, 25 de julio de 2016

Proyecto 730

Este es el cuarto verano que vivo con mi cuerpo "cambiado". El 30 de julio de 2013 me hicieron la mastectomía radical del pecho izquierdo. La cosa más dura que he vivido hasta hoy...

Ese verano, con las cicatrices aún frescas no pude ponerme bañadores ni bikinis, y mi ánimo, la verdad, tampoco me lo permitía. A mi mente solo venía la palabra" mutilacion", porque así me sentía, mutilada. ¿Cómo se le puede hacer eso a alguien con 36 años? Qué duro...y lo peor es que tenía que luchar por alegrarme, ya que si hubiese estado el cáncer en otro sitio, quizás no podrían haberme salvado, el pecho no es ningún órgano vital. ¡Cuántas veces me lo habrán dicho!.

El segundo verano le eché narices y me compré dos bikinis y un bañador bastante poco favorecedores, donde cabían las prótesis de silicona que me comprė en la ortopedia a la que me mandaron en el hospital. Si, esas cosas para el que no lo sepa se compran en ortopédias...

Luego vino la segunda mastectomía, la preventiva, la del pecho derecho...pero así no pasé ningún verano.

Y ya el tercero, y el cuarto que es este, paseo por la playa y la piscina mis dos "carretas" de silicona bien puestas y una parte de mi cicatriz que es imposible disimular, pero que cada vez me molesta menos. 

Esto así contado parece lo normal, tres años y todo en su sitio, (aunque esto habría que matizarlo mucho, pero bueno...), sin embargo, en nada se parece a lo que viven las mujeres que llevan todo su proceso oncológico en la Sanidad Pública, como yo. Después de mi segunda mastectomía, noviembre de 2014, un año y 3 meses después de la primera, me pusieron en una lista de espera para la reconstrucción mamaria que me dijeron que duraría unos dos años. ¿Cómo? ¿Tanto? ¿No se puede hacer nada? Y no, no se podía hacer nada. Ahí empiezan a tratarte como una niña caprichosa que quiere ponerse una o dos tallitas más...y te dicen prácticamente que qué más quieres, que le des gracias a Dios porque te han curado. Y que te vayas por la vida sin pechos, a intentar parecerte en algo a la que eras antes del cáncer. 

Pero para mí y para muchas mujeres, eso era imposible, la "nueva vida" no podría empezar sin que mi cuerpo estuviese completo. Así que tuve la suerte de poder tirar de mis ahorros y acudir a un cirujano plástico de una clínica privada y poner fin a una parte de toda aquella pesadilla. 

Hoy os cuento todo esto, para darle algo más de voz a Mara León. Ella es una de las tantas mujeres que ha vivido esta situación, pero ella, en vez de conformarse como la mayoría o gastarse sus ahorros como yo, ha decidido actuar y ha creado el Proyecto 730, porque dos años, son la friolera de 730 días!. Esos días en que te desnudas, te duchas, te ves, te miras, te tocas, tratas de vestirte normal...y no, esa no eres tú. Cada día te acuerdas de que tienes eso pendiente...y cuesta mucho avanzar. 

Esta chica llenó las calles de carteles con su foto, que yo no voy a publicarla porque aún no puedo casi ni mirarla, me causa mucho dolor y muchos recuerdos...pero sí me gustaría desde aquí, apoyarla, y apoyar a todas las que stán pasando por lo mismo. Y atreverme a invitaros a visitar su página de Facebook que se llama precisamente así, Proyecto -730- , y a firmar la petición en change.org, para que la reconstrucción mamaria se realice en plazos razonables en la Sanidad Pública, porque es una etapa más de la lucha contra el cáncer de mama.

Por supuesto, esto no es ninguna crítica a las maravillosas personas, oncólogos, enfermeras, y resto de personal del hospital que a mí me han tratado en estos tres años. Esto es una petición a los "de arriba".

Gracias a tod@s l@s que me habéis escrito en los dos últimos meses, a l@s que seguís preguntando, y a las que me decís que mi blog les sirve de mucha ayuda. Con una persona a la que le haya hecho el camino un poquito más fácil, ya me doy por satisfecha. 

Que disfrutéis mucho del verano, de la playa, de los paseos, de los bikinis, de las risas, de la vida, de la luna, de la gente a la que tenéis cerca, y sentiros afortunados por todo ello cada día! Mil besos!